Para ilustrar las historias solamente hace falta leer y verificar cómo han sucedido los hechos pero con diferentes actores y patrones de conductas. Siempre es un riesgo haber aprendido del pasado y desafiar el presente con nuevas estrategias, sin contar lo que pueda suceder.
Nuestro país vive una situación historicamente inédita, como nunca había pasado, tenemos personajes con similitudes a los de épocas remotas por su forma autoritaria de gobernar, desmanes, corrupciones y persecuciones. Ahora lo distinto es tener el ingrediente de las drogas, una elevada escasez en todos los rubros de la economía, somos dependientes de otros países como nunca había pasado en renglones de autobastecimiento. Además de un colapso general en la distribución de las divisas con un elevado costo para mantener estable la economía. Es mucho lo que hemos perdido en la actual década y lo más lamentable es la perdida de vidas humanas.
El arbitrario encarcelamiento de estudiantes y líderes políticos coloca más ingredientes para el malestar general entre los ciudadanos. Dos de ellos, Leopoldo López y Daniel Ceballos, en una legítima protesta por la falta de impunidad con los malandros y corruptos actuales, mientras la justicia se ensaña contra los que tienen ideas distintas al proceso.
Se ha convocado a una marcha para el próximo sábado 30 de mayo y en razón de no repetir historias como las del año 2002, vale recordar el resultado de la muerte de muchos jóvenes venezolanos. Nuevamente algunos marchistas pretenden llegar a Miraflores con el arma de la protesta cargada de consignas que retumben en las paredes del palacio. El desafio, sino se logran los objetivos, puede resultar una temeridad. Ayer era la Guardia Nacional y francotiradores, hoy se suman los colectivos y el malandraje que pulula por las calles con total respaldo del régimen y cuentan con las municiones, frente a un pueblo desprovisto.
Los dirigentes políticos tendrán que exponer su valentía, sería muy triste y lamentable en una nueva jornada cívica, que los adversarios cometan peores respuestas que las acontecidas aquel 11 de abril. La criminaldidad, la falta de derechos humanos y valores son más significativos y contundentes en 2015. Por ello, pedimos a todos salir a la calle apelando más a la razón que a la emoción. Defender a Venezuela no es un asunto de capricho y venganza, sino de legitima defensa de nuestros espacios para convivir sin exclusión, sin violencia, sin descuidar los deberes que tenemos como ciudadanos venezolanos en la tierra que nos tocó nacer y sin repetir historias.
@susanamorffe
martes, 26 de mayo de 2015
domingo, 24 de mayo de 2015
TRES EN REFLEXION
Es tal la intensidad de la crisis en Venezuela que algunos se conforman y se suman a la superficialidad del problema por la simple ejecución de una elección intermedia parlamentaria. El país continúa polarizado y así seguirá por un tiempo sin fecha de finiquito ¿Es bueno tener esperanza? Nadie lo pone en duda, pero al venezolano hay que hablarle claro, ese mismo venezolano acostumbrado a la fiesta del ¡Chévere!, paz, amor y rock and roll. Si este ganó, aquel perdió y el otro se consolidó, pasa en cualquier elección, pero tenemos un gigantesco monstruo dentro del escenario, llamado dólar paralelo irrefrenable y hasta ahora la gente común desconoce cómo o quién seguirá moviendo los hilos de la fluctuación que nos está devorando a todos y nos hacemos los locos.
El descontento es palpable, ningún ciudadano le cree absolutamente nada a los políticos, pero se hace necesario para el ciudadano de a pie, aferrarse al que le da, al que le habla bonito y al que le promete sin nada en las manos. Bien decía Mahatma Gandhi: "Cuando hay una tormenta, los pajaritos se esconden pero las águilas vuelan más alto". Prueba de esta afirmación es el entierro de la cuarta y quinta república por descontento en el país y emerge la “Tercera Vía”, un grupo de independientes que no creen ni en madurismo ni en mudismo. Ellos se están abriendo por toda la calle del miedo y por la calle del sol y plantean que “la despolarización es una necesidad inaplazable. Reconocen que hay un esquema simplista e irreal y deja por fuera a millones de venezolanos con criterios propios que no se ciñen a los lineamientos de Maduro y Cabello ni a los arreglos privados de los directivos de la MUD”.
Magister en mediocridad
Si hay algo que da pena ajena es reconocer a gente con cierta experiencia que han estudiado para alcanzar relevancia y prestigio, pero permanecen deambulando con el “rancho” en la cabeza. Reconocemos que la sociedad nuestra sufre de una crueldad auto flagelante para dividir y excluir a los demás. Es real el paradigma por el cual se encasilla a las personas de acuerdo a la edad, sin tomar en cuenta todo lo que recorrió un adulto por la carretera de la vida para llegar a donde está. Eso se llama experiencia, la cual se hace efectiva con el talento agregado. Si eso pasa con el común de las personas, las que lamentablemente por “equis” o por “ye” no lograron estudiar, resulta frustrante e inaceptable que un profesional se encasille y también lo haga con otros, apelando a la edad. Es una verdad que “la clave para el éxito es aplicar sabiamente lo que se ha aprendido”.
Estas personas con “magister” hundidos en el fango de su mediocridad, consideran que hay algunas cosas que se deben hacer y aceptar de aquellos que esclavizan, sin embargo otras no, como por ejemplo, el hecho de no cobrar como se debe por un trabajo realizado porque hay crisis o la edad adulta no lo permite; igualmente impedir acceder a un empleo porque ya se es viejo o vieja, según sea el caso del género. A las individuales que se manejan bajo esos conceptos, no hay duda que se les ha corrompido el alma con la baja autoestima por el síndrome del anciano en busca del arca perdida. Tanto para vivir como para morir hay que ser valiente y mucho más se requiere de fortaleza al no tener piedras mentales que frenen la capacidad de un individuo. Recuerden, hay mediocres jóvenes y los hay viejos, pero solo utilizan su potencial los talentosos, sino averigüen a Mark Zuckerberg, con sus limitaciones es el creador de Facebook.
Oasis en el infierno
En el centro de la caldera también se abren espacios para despojar a la vida infernal que les ha tocado a los venezolanos y disfrutar como un oasis del espectacular y sublime concierto presentado el día viernes 22 de mayo en la plaza de la capital La Asunción, con la Orquesta Juvenil del estado Nueva Esparta, en cuyo escenario dirigió la magistral venezolana Deyanira Pérez Roche.
Momentos sublimes con el gran tenor venezolano Víctor López, figura artística de voz con sentimiento, potente y singular, oriundo de Maracaibo, llenó el alma a una plaza abarrotada de gente, en medio del ventarrón asuntino. El tenor se lució con un amplio repertorio que incluyó “Torna a Surriento”, “O Sole mio”, “Granada” y hasta nuestro himno “El Pajarillo”, entre muchas más. Se ganó sostenidos aplausos el artista criollo y dejó a todos los asistentes embelesados, llenos de entusiasmo por lo que gritaban otra y otra cada vez. El acaudalado talento del tenor Víctor López, no descuido un llamado de atención para el gobernador de Nueva Esparta, al solicitarle públicamente le devuelva la sede a los jóvenes de la orquesta del estado, porque ellos son el futuro seguro cultural del país, ¡Bravo maestro!!!
@susanamorffe
El descontento es palpable, ningún ciudadano le cree absolutamente nada a los políticos, pero se hace necesario para el ciudadano de a pie, aferrarse al que le da, al que le habla bonito y al que le promete sin nada en las manos. Bien decía Mahatma Gandhi: "Cuando hay una tormenta, los pajaritos se esconden pero las águilas vuelan más alto". Prueba de esta afirmación es el entierro de la cuarta y quinta república por descontento en el país y emerge la “Tercera Vía”, un grupo de independientes que no creen ni en madurismo ni en mudismo. Ellos se están abriendo por toda la calle del miedo y por la calle del sol y plantean que “la despolarización es una necesidad inaplazable. Reconocen que hay un esquema simplista e irreal y deja por fuera a millones de venezolanos con criterios propios que no se ciñen a los lineamientos de Maduro y Cabello ni a los arreglos privados de los directivos de la MUD”.
Magister en mediocridad
Si hay algo que da pena ajena es reconocer a gente con cierta experiencia que han estudiado para alcanzar relevancia y prestigio, pero permanecen deambulando con el “rancho” en la cabeza. Reconocemos que la sociedad nuestra sufre de una crueldad auto flagelante para dividir y excluir a los demás. Es real el paradigma por el cual se encasilla a las personas de acuerdo a la edad, sin tomar en cuenta todo lo que recorrió un adulto por la carretera de la vida para llegar a donde está. Eso se llama experiencia, la cual se hace efectiva con el talento agregado. Si eso pasa con el común de las personas, las que lamentablemente por “equis” o por “ye” no lograron estudiar, resulta frustrante e inaceptable que un profesional se encasille y también lo haga con otros, apelando a la edad. Es una verdad que “la clave para el éxito es aplicar sabiamente lo que se ha aprendido”.
Estas personas con “magister” hundidos en el fango de su mediocridad, consideran que hay algunas cosas que se deben hacer y aceptar de aquellos que esclavizan, sin embargo otras no, como por ejemplo, el hecho de no cobrar como se debe por un trabajo realizado porque hay crisis o la edad adulta no lo permite; igualmente impedir acceder a un empleo porque ya se es viejo o vieja, según sea el caso del género. A las individuales que se manejan bajo esos conceptos, no hay duda que se les ha corrompido el alma con la baja autoestima por el síndrome del anciano en busca del arca perdida. Tanto para vivir como para morir hay que ser valiente y mucho más se requiere de fortaleza al no tener piedras mentales que frenen la capacidad de un individuo. Recuerden, hay mediocres jóvenes y los hay viejos, pero solo utilizan su potencial los talentosos, sino averigüen a Mark Zuckerberg, con sus limitaciones es el creador de Facebook.
Oasis en el infierno
En el centro de la caldera también se abren espacios para despojar a la vida infernal que les ha tocado a los venezolanos y disfrutar como un oasis del espectacular y sublime concierto presentado el día viernes 22 de mayo en la plaza de la capital La Asunción, con la Orquesta Juvenil del estado Nueva Esparta, en cuyo escenario dirigió la magistral venezolana Deyanira Pérez Roche.
Momentos sublimes con el gran tenor venezolano Víctor López, figura artística de voz con sentimiento, potente y singular, oriundo de Maracaibo, llenó el alma a una plaza abarrotada de gente, en medio del ventarrón asuntino. El tenor se lució con un amplio repertorio que incluyó “Torna a Surriento”, “O Sole mio”, “Granada” y hasta nuestro himno “El Pajarillo”, entre muchas más. Se ganó sostenidos aplausos el artista criollo y dejó a todos los asistentes embelesados, llenos de entusiasmo por lo que gritaban otra y otra cada vez. El acaudalado talento del tenor Víctor López, no descuido un llamado de atención para el gobernador de Nueva Esparta, al solicitarle públicamente le devuelva la sede a los jóvenes de la orquesta del estado, porque ellos son el futuro seguro cultural del país, ¡Bravo maestro!!!
@susanamorffe
sábado, 16 de mayo de 2015
A FALTA DE TALENTO
Después de escuchar repetidas veces los insulsos discursitos de políticos y funcionarios del gobierno, quedamos saturados ante la avalancha barata de frases sin sentido. Es muestra del pobre país que tenemos y debemos aclarar que la política no es sucia como la califican. Son los “malandros” disfrazados los que ensucian la política ¿Cómo aprende un pueblo? De sus líderes preparados para encaminar a todos hacia una vida útil, próspera y abundante en conocimientos.
Lo primero que perdió Venezuela fue el conocimiento en la etapa del siglo actual, de ahí en adelante, monte y culebra. Ahora ni siquiera imitamos los modismos o culturas de otros países, sino que tenemos un diccionario propio que no se conjuga para nada con los términos de la RAE y ni qué decir del Manual de Carreño el cual fue enterrado en este tiempo de la V república.
Ahora tenemos, unos prospectos de políticos con discursos anodinos (insustanciales) y funcionarios abstractos, así lo auto reconoce el que dirige nada menos la Asamblea Nacional, al afirmar: “La MUD es una mezcla de estiércol con agua sucia”. Evidente que al utilizar la expresión se trata de un ataque al adversario y no de su reflexión individual, la cual le encaja como anillo al dedo.
Por su parte, la Fiscal General de la República logró lo que en su vida como funcionaria no ha hecho al aplicar justicia. Con sus frases o expresiones extraídas del libro gordo de Petete ¡Pobre Topollillo!, la fiscal se hizo tendencia en las redes sociales por exponer, fuera de tiempo, su auto biografía y ventilar su vida privada reconociendo que “antes, en Venezuela, las mujeres se prostituían para conseguir un cupo en una universidad”.Particularmente me dio mucha tristeza esa tamaña confesión y por ello me pregunté: ¿Acaso no tenía talento? A propósito, un caballero inglés Sir Ken Robinson afirmó rotundamente: “Es falso que el talento se tiene o no se tiene, que se desarrolla en pocos ámbitos y que sólo está presente en algunas personas. Yo creo que todos lo tenemos, pero tan sólo nos falta cultivarlo. En el momento que lo hagamos repercutirá en el desarrollo de nuestra sociedad”.
A la fiscal se le fue el talento por otro lado y al intentar meter en un mismo saco a todas las mujeres de Venezuela, demostró su barata manera de enfocar un problema mayúsculo que le atañe exclusivamente al régimen actual al no poder lidiar con la situación educativa del país. Quizás a la fiscal no le fue bien en la prueba para conseguir el cupo cuando deseaba estudiar porque esperaba algo mejor y al final diría, bueno, cupo es cupo. A nadie le interesa en estos momentos el auto biográfico retrato de la fiscal. Lo debemos entender así porque Venezuela ha parido mujeres de grandes condiciones morales y de talento en todas las profesiones y épocas. Citamos de nuevo al caballero inglés: “El talento se descubre pensando diferente”.
Por lo pronto, gracias a Dios que existe la Internet como único medio para extraer información y cultura de grandes sabios y conocimientos que permiten enriquecer el léxico o la mejor manera de educar la lengua y cada uno ocuparse de su talento. Yo me ocupo del mío.
@susanamorffe
Lo primero que perdió Venezuela fue el conocimiento en la etapa del siglo actual, de ahí en adelante, monte y culebra. Ahora ni siquiera imitamos los modismos o culturas de otros países, sino que tenemos un diccionario propio que no se conjuga para nada con los términos de la RAE y ni qué decir del Manual de Carreño el cual fue enterrado en este tiempo de la V república.
Ahora tenemos, unos prospectos de políticos con discursos anodinos (insustanciales) y funcionarios abstractos, así lo auto reconoce el que dirige nada menos la Asamblea Nacional, al afirmar: “La MUD es una mezcla de estiércol con agua sucia”. Evidente que al utilizar la expresión se trata de un ataque al adversario y no de su reflexión individual, la cual le encaja como anillo al dedo.
Por su parte, la Fiscal General de la República logró lo que en su vida como funcionaria no ha hecho al aplicar justicia. Con sus frases o expresiones extraídas del libro gordo de Petete ¡Pobre Topollillo!, la fiscal se hizo tendencia en las redes sociales por exponer, fuera de tiempo, su auto biografía y ventilar su vida privada reconociendo que “antes, en Venezuela, las mujeres se prostituían para conseguir un cupo en una universidad”.Particularmente me dio mucha tristeza esa tamaña confesión y por ello me pregunté: ¿Acaso no tenía talento? A propósito, un caballero inglés Sir Ken Robinson afirmó rotundamente: “Es falso que el talento se tiene o no se tiene, que se desarrolla en pocos ámbitos y que sólo está presente en algunas personas. Yo creo que todos lo tenemos, pero tan sólo nos falta cultivarlo. En el momento que lo hagamos repercutirá en el desarrollo de nuestra sociedad”.
A la fiscal se le fue el talento por otro lado y al intentar meter en un mismo saco a todas las mujeres de Venezuela, demostró su barata manera de enfocar un problema mayúsculo que le atañe exclusivamente al régimen actual al no poder lidiar con la situación educativa del país. Quizás a la fiscal no le fue bien en la prueba para conseguir el cupo cuando deseaba estudiar porque esperaba algo mejor y al final diría, bueno, cupo es cupo. A nadie le interesa en estos momentos el auto biográfico retrato de la fiscal. Lo debemos entender así porque Venezuela ha parido mujeres de grandes condiciones morales y de talento en todas las profesiones y épocas. Citamos de nuevo al caballero inglés: “El talento se descubre pensando diferente”.
Por lo pronto, gracias a Dios que existe la Internet como único medio para extraer información y cultura de grandes sabios y conocimientos que permiten enriquecer el léxico o la mejor manera de educar la lengua y cada uno ocuparse de su talento. Yo me ocupo del mío.
@susanamorffe
domingo, 10 de mayo de 2015
RECONOCER LA VERDAD
Somos el tema de análisis en el mundo para los escritores que se ocupan de la crisis venezolana. Lo más reciente es el insólito mangazo que recibió el mandatario del país por parte de una venezolana que ha permanecido en una larga espera para tener techo propio. Más adelante otra noticia del mismo tenor, pero esta vez le lanzaron un pañal y a partir del suceso se ha levantado la sospecha que más allá huele a peligro ¿Será un platanazo? Uff!, la gente asqueada es capaz de todo.
Veamos el asunto desde otra óptica, quizás trasladándonos al origen del comportamiento o la actitud del venezolano frente a su cotidianidad, el entorno y los valores que han prevalecido a lo largo de la historia en la sociedad venezolana, se considera a un segmento de la población como ignorantes, otros vividores o enchufados y finos para sacar un chiste de una situación trágica. www.youtube.com/watch?v=OYwNumzLfhs. El asunto de reír ante la fatalidad queda justificado al considerar que “estamos sumergidos en un mundo, donde se habla más de estrés, preocupación, tristeza y tenemos la mejor medicina al alcance de la mano, la risa”.
“Venezuela es mi país y me siento orgulloso de ser venezolano”, se repite como slogan publicitario. Pero al mismo tiempo se desconoce qué nos hizo cambiar en dieciséis años de revolución, un cambio que resulta innegable al reconocer el mundo de superficialidad que nos ha llevado al mismo punto de origen, vale decir con la revolución, Chávez vive, la lucha sigue. Esas consignas han penetrado en lo más profundo de la mente y sentimiento de los venezolanos rezagados por otros gobiernos anteriores y sobre el tema los especialistas han hablado hasta la saciedad. Lo último por estos días es la entrevista al sociólogo Carlos Raúl Hernández, en la cual analiza la figura del “bachaquero” y se puede leer siguiendo este enlace. http://sunoticiero.com/index.php/nacionales-not/82595-al-descubierto-sociologo-desnuda-la-naturaleza-del-bachaqueo-en-venezuela
Oficialismo y opositores son protagonistas del fin del mundo en Venezuela, es llanamente la actitud frente a las situaciones que estamos viviendo. Si cada uno revisa su conducta podría resultar la clave para la solución del problema en Venezuela. Una cosa es el enfoque personalista, otra es la visión global donde vemos más allá de nuestros propios intereses. Cuando eso suceda, ver por el otro, más que por nosotros mismos, se terminaría el drama ¿Cómo lo hacemos? Venciendo todo aquello que fue sembrado, el odio, la mentira y la destrucción. No se trata de la simple consigna que nos ubica en el territorio adverso, es un trabajo endógeno de cada uno. Debemos recordar que algunas personas afirmaron sobre las “guarimbas” que las mismas fueron aupadas por los padres de jóvenes fallecidos e involucrados en esas acciones. Sea verdad o falso, solo por haber llegado a la mente indica la descomposición social. Sin descuidar cada una de las trampas hechas por el régimen. Al buscar más detalles para hilvanar todo este enredo que hay en el país, en la Internet encontramos la entrevista que le hicieron al político Eduardo Fernández, él dio en el clavo al afirmar: “Ni el Gobierno ni la Oposición cumplen su papel a cabalidad”, se lee en el semanario Quinto Día http://www.quintodia.net/Entrevista.
La responsabilidad para salir de la crisis la tenemos todos los venezolanos, desde el mandatario, empresarios, gobernadores, parlamentarios, funcionarios, obreros, hasta los bachaqueros y el que tenga cinco estrellas que se las quite porque las desprestigia. Si entendemos y aceptamos que cada uno tiene su “dios” interno que demanda acciones más humanas con nuestros pares, la naturaleza y con el mundo entero, entonces podemos concluir que la salida la tenemos en nuestras manos, mente y espíritu. Ciertamente es una posición que requiere masticarla y digerirla, ya que creyentes o no, están o no persuadidos que por encima del hombre, en el sentido universal, hay una fuerza suprema que rige los pasos de cada uno. Para bien o para mal, lo que hagamos es absoluta responsabilidad de cada quien y a una distancia larga o corta recibimos los resultados o la factura de nuestros actos. Nos pasa a todos. Nada queda en el vacío.
¿Dónde quedó el final de los “líderes” del mundo? Ellos actuaron con odio, envidias, arrebatados por el poder ciego, amasando fortunas escandalosas, eliminando a otros que han sido un tropiezo en sus tortuosos caminos, son episodios plasmados en la historia. Toda una gama de personajes que formaron una manada de seres surgidos de la nada y en sus complejas vidas en nada se convirtieron. “Si dices la verdad, no tendrás que recordar nada”.
@susanamorffe
Veamos el asunto desde otra óptica, quizás trasladándonos al origen del comportamiento o la actitud del venezolano frente a su cotidianidad, el entorno y los valores que han prevalecido a lo largo de la historia en la sociedad venezolana, se considera a un segmento de la población como ignorantes, otros vividores o enchufados y finos para sacar un chiste de una situación trágica. www.youtube.com/watch?v=OYwNumzLfhs. El asunto de reír ante la fatalidad queda justificado al considerar que “estamos sumergidos en un mundo, donde se habla más de estrés, preocupación, tristeza y tenemos la mejor medicina al alcance de la mano, la risa”.
“Venezuela es mi país y me siento orgulloso de ser venezolano”, se repite como slogan publicitario. Pero al mismo tiempo se desconoce qué nos hizo cambiar en dieciséis años de revolución, un cambio que resulta innegable al reconocer el mundo de superficialidad que nos ha llevado al mismo punto de origen, vale decir con la revolución, Chávez vive, la lucha sigue. Esas consignas han penetrado en lo más profundo de la mente y sentimiento de los venezolanos rezagados por otros gobiernos anteriores y sobre el tema los especialistas han hablado hasta la saciedad. Lo último por estos días es la entrevista al sociólogo Carlos Raúl Hernández, en la cual analiza la figura del “bachaquero” y se puede leer siguiendo este enlace. http://sunoticiero.com/index.php/nacionales-not/82595-al-descubierto-sociologo-desnuda-la-naturaleza-del-bachaqueo-en-venezuela
Oficialismo y opositores son protagonistas del fin del mundo en Venezuela, es llanamente la actitud frente a las situaciones que estamos viviendo. Si cada uno revisa su conducta podría resultar la clave para la solución del problema en Venezuela. Una cosa es el enfoque personalista, otra es la visión global donde vemos más allá de nuestros propios intereses. Cuando eso suceda, ver por el otro, más que por nosotros mismos, se terminaría el drama ¿Cómo lo hacemos? Venciendo todo aquello que fue sembrado, el odio, la mentira y la destrucción. No se trata de la simple consigna que nos ubica en el territorio adverso, es un trabajo endógeno de cada uno. Debemos recordar que algunas personas afirmaron sobre las “guarimbas” que las mismas fueron aupadas por los padres de jóvenes fallecidos e involucrados en esas acciones. Sea verdad o falso, solo por haber llegado a la mente indica la descomposición social. Sin descuidar cada una de las trampas hechas por el régimen. Al buscar más detalles para hilvanar todo este enredo que hay en el país, en la Internet encontramos la entrevista que le hicieron al político Eduardo Fernández, él dio en el clavo al afirmar: “Ni el Gobierno ni la Oposición cumplen su papel a cabalidad”, se lee en el semanario Quinto Día http://www.quintodia.net/Entrevista.
La responsabilidad para salir de la crisis la tenemos todos los venezolanos, desde el mandatario, empresarios, gobernadores, parlamentarios, funcionarios, obreros, hasta los bachaqueros y el que tenga cinco estrellas que se las quite porque las desprestigia. Si entendemos y aceptamos que cada uno tiene su “dios” interno que demanda acciones más humanas con nuestros pares, la naturaleza y con el mundo entero, entonces podemos concluir que la salida la tenemos en nuestras manos, mente y espíritu. Ciertamente es una posición que requiere masticarla y digerirla, ya que creyentes o no, están o no persuadidos que por encima del hombre, en el sentido universal, hay una fuerza suprema que rige los pasos de cada uno. Para bien o para mal, lo que hagamos es absoluta responsabilidad de cada quien y a una distancia larga o corta recibimos los resultados o la factura de nuestros actos. Nos pasa a todos. Nada queda en el vacío.
¿Dónde quedó el final de los “líderes” del mundo? Ellos actuaron con odio, envidias, arrebatados por el poder ciego, amasando fortunas escandalosas, eliminando a otros que han sido un tropiezo en sus tortuosos caminos, son episodios plasmados en la historia. Toda una gama de personajes que formaron una manada de seres surgidos de la nada y en sus complejas vidas en nada se convirtieron. “Si dices la verdad, no tendrás que recordar nada”.
@susanamorffe
domingo, 3 de mayo de 2015
“VIAGRA POLÍTICO”
Muchas frases publicitarias puso de moda el régimen y las mismas han quedado catapultadas con su contenido engañoso y fuera de tono. No obstante, hoy continúan en la memoria con un pobre vacío político al no dejar entre sus seguidores la carga emocional de otros tiempos. Lo que sí ha dejado en el bando contrario, esa oposición “escuálida “o “majunche” como la calificó el difunto comandante, ahora es la fortaleza para manejar aquellos ataques verbales y abofetear a los funcionarios puestos al descubierto por sus afanes de llegar hacer la nueva generación oligárquica de Venezuela, en desmedro de sus carcomidas consignas socialistas con olor a azufre.
A cada venezolano, víctima del régimen, le ha pasado la vida con demasiada rapidez y en todo este tiempo ha acumulado la ira y tantos sentimientos negativos que finalmente han producido agotamiento excesivo, vergüenza excesiva, frustración excesiva, rechazo y hasta la muerte. Aquellas frases que fueron una vez utilizadas para humillar, ofender y aplastar al adversario, hoy son los mísiles utilizados por la oposición. Se reivindica la frase que dice: “La lengua es castigo del cuerpo” y Venezuela ahora es una amenaza.
Nadie pasa por la vida, sin pagar lo que una, dos o tres veces le hizo a otro. Seamos sinceros, aquel episodio de la expropiación de fincas, tierras y fábricas fueron una puñalada para sus propietarios, cuya manipulación solo sirvió para empobrecer al país y destruir la producción privada, amén de pisotear el esfuerzo individual con el cuento de que el capitalismo es salvaje. Más adelante, el tiempo como juez inexorable, se encargó de desenmascarar a los verdaderos amos del valle del régimen, que, con negocios inescrupulosos, se hicieron de propiedades, adquirieron bienes de dudosa procedencia y se han ido repartiendo el botín en su personal centrífuga salvaje.
En lo personal, me convertí en periodista digital para no sufrir con el cierre de un periódico por falta de papel, desempleada y caer en cuenta que ese papel terminaría siendo la base para las “cacas” de los pájaros o el papel higiénico para los mortales. Es una triste realidad, pero cada quien la asume de acuerdo a sus reales y legítimos principios personales. En este tiempo acuño la frase que dice: “Cuando la vida es un martirio, escribir es un placer” y es el lema de mi blog.
No ha sido el lema más glorioso utilizado por los protagonistas del siniestro episodio de la historia contemporánea de Venezuela, decir por ejemplo que “ser rico es malo”, cuya negación quedó como una reverenda mentira ante los ojos del país adormecido, en clara contradicción con el modo de vida de los patriarcas de la cuestión. Asimismo, si estuviera vivo, me gustaría preguntarle al “eterno comandante”, el alcance de su frase: “O tomamos el camino del socialismo o se acaba el mundo”. Hasta el más humilde venezolano reconoce que el mundo se acabó para él y los que quedamos vivitos y coleando, tenemos el aburrido drama de vivir con su herencia, pero persuadidos de que muy pronto terminará la pesadilla.
Fueron expresiones de alto calibre por su contenido prosaico e inapropiado, sentido locuaz, risible y perturbador, que no faltará tiempo para hacer un minucioso trabajo de cada una de ellas en su momento. Hay una, significativamente dirigida por el difunto para el heredero del trono, pronunciada ante la II Cumbre Sudamericana de Naciones en Bolivia, año 2006: “Creo que estamos sufriendo de impotencia política. Necesitamos un viagra político”. Viendo los ineficaces proyectos y resultados de la economía actual y ante la escasez de medicina, la frase se convierte en una sentencia por los traspiés que ha dado el socialismo venezolano, bajo los diagnósticos castristas.
De no producirse un viraje contundente de la economía en lo que queda de este año 2015, por cierto con unas elecciones parlamentarias sin fecha, lo más probable a suceder es que los venezolanos al fin despierten y pudieran repetir el acto desconsiderado y humillante, tal como lo hizo y dijo el difunto en un “Alo Presidente” en el año 2002 al despedir a los trabajadores petroleros. “Gracias por sus servicios, pero estás despedido”, eso se escuchaba acompañado del sonido de un pito. Tal vez ahora, por las vueltas que da la vida, al que ocupa el solio de Miraflores no lo despedirán con un pito, sino con una gran fanfarria.
@susanamorffe
A cada venezolano, víctima del régimen, le ha pasado la vida con demasiada rapidez y en todo este tiempo ha acumulado la ira y tantos sentimientos negativos que finalmente han producido agotamiento excesivo, vergüenza excesiva, frustración excesiva, rechazo y hasta la muerte. Aquellas frases que fueron una vez utilizadas para humillar, ofender y aplastar al adversario, hoy son los mísiles utilizados por la oposición. Se reivindica la frase que dice: “La lengua es castigo del cuerpo” y Venezuela ahora es una amenaza.
Nadie pasa por la vida, sin pagar lo que una, dos o tres veces le hizo a otro. Seamos sinceros, aquel episodio de la expropiación de fincas, tierras y fábricas fueron una puñalada para sus propietarios, cuya manipulación solo sirvió para empobrecer al país y destruir la producción privada, amén de pisotear el esfuerzo individual con el cuento de que el capitalismo es salvaje. Más adelante, el tiempo como juez inexorable, se encargó de desenmascarar a los verdaderos amos del valle del régimen, que, con negocios inescrupulosos, se hicieron de propiedades, adquirieron bienes de dudosa procedencia y se han ido repartiendo el botín en su personal centrífuga salvaje.
En lo personal, me convertí en periodista digital para no sufrir con el cierre de un periódico por falta de papel, desempleada y caer en cuenta que ese papel terminaría siendo la base para las “cacas” de los pájaros o el papel higiénico para los mortales. Es una triste realidad, pero cada quien la asume de acuerdo a sus reales y legítimos principios personales. En este tiempo acuño la frase que dice: “Cuando la vida es un martirio, escribir es un placer” y es el lema de mi blog.
No ha sido el lema más glorioso utilizado por los protagonistas del siniestro episodio de la historia contemporánea de Venezuela, decir por ejemplo que “ser rico es malo”, cuya negación quedó como una reverenda mentira ante los ojos del país adormecido, en clara contradicción con el modo de vida de los patriarcas de la cuestión. Asimismo, si estuviera vivo, me gustaría preguntarle al “eterno comandante”, el alcance de su frase: “O tomamos el camino del socialismo o se acaba el mundo”. Hasta el más humilde venezolano reconoce que el mundo se acabó para él y los que quedamos vivitos y coleando, tenemos el aburrido drama de vivir con su herencia, pero persuadidos de que muy pronto terminará la pesadilla.
Fueron expresiones de alto calibre por su contenido prosaico e inapropiado, sentido locuaz, risible y perturbador, que no faltará tiempo para hacer un minucioso trabajo de cada una de ellas en su momento. Hay una, significativamente dirigida por el difunto para el heredero del trono, pronunciada ante la II Cumbre Sudamericana de Naciones en Bolivia, año 2006: “Creo que estamos sufriendo de impotencia política. Necesitamos un viagra político”. Viendo los ineficaces proyectos y resultados de la economía actual y ante la escasez de medicina, la frase se convierte en una sentencia por los traspiés que ha dado el socialismo venezolano, bajo los diagnósticos castristas.
De no producirse un viraje contundente de la economía en lo que queda de este año 2015, por cierto con unas elecciones parlamentarias sin fecha, lo más probable a suceder es que los venezolanos al fin despierten y pudieran repetir el acto desconsiderado y humillante, tal como lo hizo y dijo el difunto en un “Alo Presidente” en el año 2002 al despedir a los trabajadores petroleros. “Gracias por sus servicios, pero estás despedido”, eso se escuchaba acompañado del sonido de un pito. Tal vez ahora, por las vueltas que da la vida, al que ocupa el solio de Miraflores no lo despedirán con un pito, sino con una gran fanfarria.
@susanamorffe
sábado, 25 de abril de 2015
DESAFIAR A LA MUERTE
No solo es tristeza, es un soberano crimen vivir en un país pobre, repleto de incapaces ¿Te convencerás saber dónde es posible encontrar a todos los payasos del mundo?, pues la respuesta es Venezuela. Enfermarse no es algo importante para el régimen si solo toma en cuenta que la producción y distribución de medicinas, solo se puede resolver con un simple mensaje de texto.
El responsable de la salud en nuestro empobrecido país, cuántas horas dedicaría pensar en su “brillante idea” para que las personas puedan adquirir los medicamentos necesarios, con el anuncio de un nuevo control llamado Sistema Integrado de Acceso a Medicamentos o Siamed, con el cual las personas con enfermedades cardiovasculares y enfermedades crónicas no transmisibles, se inscriben en las farmacias del país y de acuerdo a lo que busquen le responderán por mensaje de texto si hay o no disponibilidad del medicamento.
Es probable que la idea haya sido una alucinación desde las catacumbas siniestras del régimen castrista para aplicarlo en Venezuela, cuyo modelo ha funcionado para matar a la gente por falta de medicamentos, como forma de terrorismo para quitar de un lado al que no está con el régimen. Ministro de la Salud, Henry Ventura, cuando una enfermedad es crónica no hay tiempo para llamar a la farmacia y esperar el mensajito de texto, la muerte no espera. Si su idea ha sido pensada para aliviar la carga del régimen, usted se quedó como un reverendo funcionario fracasado, le repito la muerte no tiene tiempo ni fecha en el calendario. La vida terrenal no está garantizada.
Ministro, envíe a los venezolanos, ya somos más de 30 millones, las estadísticas que debería tener el organismo a su cargo, (por algo las esconden, igual lo hace el BCV) sobre las muertes debido a enfermedades cardiovasculares y crónicas en la actualidad, principal causa de muerte en el mundo, ni que decir en Venezuela con semejante crisis en todos los ámbitos, especialmente el de la salud. Su compromiso es ofrecer datos sanitarios sobre mortalidad, esperanza de vida y registro de defunciones. Al no dar cuenta de estos importantes datos usted está ocultando la realidad del país y ahora traslada su fracasada idea a las farmacias, tomando en cuenta que las comunicaciones en Venezuela sufren de retardos, entre otros detalles patéticos. Ministro, en un país con pobreza, crece la corrupción y el contrabando.
Si al ministro le interesa saber cómo van las estadísticas en otros países, se le informa que en Estados Unidos, siendo un país desarrollado, aproximadamente 84 millones de personas de este país sufren de alguna forma de enfermedad cardiovascular, que producen aproximadamente 2200 muertes por día, lo que implica un promedio de una muerte cada 40 segundos. Los costos directos e indirectos de las enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares son de aproximadamente $315,000 millones. Esta cifra aumenta cada año, según la Asociación Estadounidense del Corazón (American Heart Association).
Recientemente, la Organización Mundial de la Salud, OMS, ha publicado una declaración en la que pide que se divulguen los resultados de los ensayos clínicos de productos médicos, cualquiera que sea su resultado, a fin de que las decisiones relacionadas con la seguridad y la eficacia de las vacunas, los fármacos y los dispositivos médicos para uso de la población estén respaldadas por los mejores datos disponibles.
Es fundamental reducir las graves enfermedades que hoy padecen los venezolanos y habían sido erradicadas en el pasado, con medios de producción activos. Lo extraordinario es actuar, hacer y dar los pasos correctos y lo ordinario es crear sistemas efectistas que a la larga no van a dar resultados. El Siamed es un parapeto más del régimen que ya tiene su fecha de caducidad. Lo relevante es dejar positivas huellas en la duración de la gestión, conviértase ministro, en un funcionario extraordinario, sensible, sabio y algo muy importante, no haga cosas ordinarias por intereses personales, deje algo para que la vida misma le retribuya y no tenga que pagar el doble por lo que dejo de hacer.
Ministro, como una ciudadana más del país y en nombre de mis coetáneos, debería dedicarse a ser más humano y mostrar su eficiencia para responderles a los venezolanos con más vigilancia, tratamientos y resultados en medio de la tragedia sanitaria que el régimen no quiere reconocer. No es posible que podamos manejar estadísticas de otros países y se dejen sesgadas las verdaderas del país. Recuerde que servir a la humanidad es mejorarla. El que desafía a la muerte no está exento de las jugadas que le suceden a semejante provocación sobrenatural. No pierda el enfoque, ofrezca luz suficiente para que las personas angustiadas enfrenten un día más.
@susanamorffe
El responsable de la salud en nuestro empobrecido país, cuántas horas dedicaría pensar en su “brillante idea” para que las personas puedan adquirir los medicamentos necesarios, con el anuncio de un nuevo control llamado Sistema Integrado de Acceso a Medicamentos o Siamed, con el cual las personas con enfermedades cardiovasculares y enfermedades crónicas no transmisibles, se inscriben en las farmacias del país y de acuerdo a lo que busquen le responderán por mensaje de texto si hay o no disponibilidad del medicamento.
Es probable que la idea haya sido una alucinación desde las catacumbas siniestras del régimen castrista para aplicarlo en Venezuela, cuyo modelo ha funcionado para matar a la gente por falta de medicamentos, como forma de terrorismo para quitar de un lado al que no está con el régimen. Ministro de la Salud, Henry Ventura, cuando una enfermedad es crónica no hay tiempo para llamar a la farmacia y esperar el mensajito de texto, la muerte no espera. Si su idea ha sido pensada para aliviar la carga del régimen, usted se quedó como un reverendo funcionario fracasado, le repito la muerte no tiene tiempo ni fecha en el calendario. La vida terrenal no está garantizada.
Ministro, envíe a los venezolanos, ya somos más de 30 millones, las estadísticas que debería tener el organismo a su cargo, (por algo las esconden, igual lo hace el BCV) sobre las muertes debido a enfermedades cardiovasculares y crónicas en la actualidad, principal causa de muerte en el mundo, ni que decir en Venezuela con semejante crisis en todos los ámbitos, especialmente el de la salud. Su compromiso es ofrecer datos sanitarios sobre mortalidad, esperanza de vida y registro de defunciones. Al no dar cuenta de estos importantes datos usted está ocultando la realidad del país y ahora traslada su fracasada idea a las farmacias, tomando en cuenta que las comunicaciones en Venezuela sufren de retardos, entre otros detalles patéticos. Ministro, en un país con pobreza, crece la corrupción y el contrabando.
Si al ministro le interesa saber cómo van las estadísticas en otros países, se le informa que en Estados Unidos, siendo un país desarrollado, aproximadamente 84 millones de personas de este país sufren de alguna forma de enfermedad cardiovascular, que producen aproximadamente 2200 muertes por día, lo que implica un promedio de una muerte cada 40 segundos. Los costos directos e indirectos de las enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares son de aproximadamente $315,000 millones. Esta cifra aumenta cada año, según la Asociación Estadounidense del Corazón (American Heart Association).
Recientemente, la Organización Mundial de la Salud, OMS, ha publicado una declaración en la que pide que se divulguen los resultados de los ensayos clínicos de productos médicos, cualquiera que sea su resultado, a fin de que las decisiones relacionadas con la seguridad y la eficacia de las vacunas, los fármacos y los dispositivos médicos para uso de la población estén respaldadas por los mejores datos disponibles.
Es fundamental reducir las graves enfermedades que hoy padecen los venezolanos y habían sido erradicadas en el pasado, con medios de producción activos. Lo extraordinario es actuar, hacer y dar los pasos correctos y lo ordinario es crear sistemas efectistas que a la larga no van a dar resultados. El Siamed es un parapeto más del régimen que ya tiene su fecha de caducidad. Lo relevante es dejar positivas huellas en la duración de la gestión, conviértase ministro, en un funcionario extraordinario, sensible, sabio y algo muy importante, no haga cosas ordinarias por intereses personales, deje algo para que la vida misma le retribuya y no tenga que pagar el doble por lo que dejo de hacer.
Ministro, como una ciudadana más del país y en nombre de mis coetáneos, debería dedicarse a ser más humano y mostrar su eficiencia para responderles a los venezolanos con más vigilancia, tratamientos y resultados en medio de la tragedia sanitaria que el régimen no quiere reconocer. No es posible que podamos manejar estadísticas de otros países y se dejen sesgadas las verdaderas del país. Recuerde que servir a la humanidad es mejorarla. El que desafía a la muerte no está exento de las jugadas que le suceden a semejante provocación sobrenatural. No pierda el enfoque, ofrezca luz suficiente para que las personas angustiadas enfrenten un día más.
@susanamorffe
domingo, 19 de abril de 2015
EL GUION
Quiero tomar en serio el país pero no puedo controlar la risa o el desespero que produce el escenario montado por un grupo artístico incipiente, entre ellos protagonistas y actores de repartos, incluidos los extras que debieron salir de una escuela propia en artes escénicas, pero no, fueron sacados de un escaparate destartalado.
El guion va así: Someten a un país a toda clase de privaciones en estrategia para otros que tengan en un futuro la facilidad de gobernar con un pueblo acostumbrado a la escasez, humillaciones y sin valores humanos, lo cual beneficiará a los actuales inquilinos del poder y a los de futuro turno. Se hablan pazjuatadas y sobreviven en sus tronos oxidados a punta de mentiras y engaños, con inventos de guerras, conspiraciones y magnicidios.
La trama va propiciando los errores, uno a uno, no hay tiempo para análisis, planes o estrategias razonadas. Se sirven de la antiquísima y manida frase novelera “como vaya viniendo, vamos viendo”, lo cual consagra a la clase en el poder como “los más preparados para dirigir el país”, con los entusiasmados aplausos de seguidores venidos a menos. Por cada torpeza piden auxilio a otros, incluido el Papa, solicitan intervención en la solución del problema del día, para dejar al espectador con el clarísimo entendimiento de la poca capacidad para resolver. La iglesia deja a un lado su rol de evangelizar y propagar la palabra de Dios, incursiona en la política y toma entre ratos el papel de Pilatos.
La tribu no resuelve y busca a similares, apache o piel roja, recapturan la agenda oxidada de Cuba con dos ancianos en sombría senilidad, quienes exigen trueque de especialistas a cambio de más petróleo, ellos a su vez ordenan una pensión miserable para tapar el desfalco que hacen a cada venezolano. Plantean la gestión pública de manera que se convierta en otro escaparate como alternativa en lugar de una vía de solución para el mejoramiento de vida. Aparece en escena el gigante en tamaño con un severo síntoma de enanitis cerebral, ¡Que terrible enfermedad ésta! , sobretodo porque no existe la medicina para transformar la salud dañada debido a locura emocional y obesidad cuchufleta.
Todo sucede muy rápido en la burlesca pantomima que comenzó y terminó con aquel delirante personaje llevado de la mano de un guión en el que se incluía a Caín y Abel, actualizado en el mausoleo Tropicana de La Habana. El hígado se revienta porque la mayoría no quiere ser gobernada por bichos que producen bilis en exceso, con estúpidas consignas, mohosas ideas que inflaman la tiroides y produce espasmos en la zona de tolerancia. Se ha perdido el sentido de la realidad para dar paso a brutales maneras de convivencia, donde el asesinato crea intimidación y favorece la inseguridad económica y social.
Se termina el inventario de alimentos, venezolanos como judíos errantes van en busca de algo para sobrevivir. La gente desolada acude a los sitios menos indicados para vaciar sus angustiosos problemas en búsqueda del arca perdida. La ciudad se va quedando sola. Los vehículos no tienen gasolina, cauchos, ni otros repuestos que los echen a rodar. La ignorancia no va acompañada de una guía para estar en los organismos apropiados y obligados a solucionar problemas de los que sufren. En la locura colectiva aparecen nuevos actores que van deambulando por barrio, calles y avenidas, buscando votos y en tal forma reiniciar nuevos negocios en el mercado de las leyes. La crítica especializada informa que se trata de una obra demencial, donde no se aprecia el mensaje apropiado ante la crisis devastadora que existe en el país. Aparece el fenómeno de la emigración y en sonoras exclamaciones “me quiero ir, me quiero ir”, el país va quedando peligrosamente desahuciado ante los ojos del mundo.
Como colofón, la trama sorprende con un individuo preocupado por el deterioro y plantea una reingeniería en el país. No es lo que debe ser, pero es lo que se debe hacer y así frenar la proliferación de incapaces, bandidos, ladrones, homicidas y los narcotraficantes ubicados en cargos claves para mantener la economía paralela. La comunidad harta de ineptitud toma medidas a su antojo para hacer justicia en sus poblaciones. Entre tanto martirio, sorprende que actores y receptores, dejen a un lado los aplausos, algunos mueren de la risa, otros del hambre, explota el país y nace la nueva república.
@susanamorffe
El guion va así: Someten a un país a toda clase de privaciones en estrategia para otros que tengan en un futuro la facilidad de gobernar con un pueblo acostumbrado a la escasez, humillaciones y sin valores humanos, lo cual beneficiará a los actuales inquilinos del poder y a los de futuro turno. Se hablan pazjuatadas y sobreviven en sus tronos oxidados a punta de mentiras y engaños, con inventos de guerras, conspiraciones y magnicidios.
La trama va propiciando los errores, uno a uno, no hay tiempo para análisis, planes o estrategias razonadas. Se sirven de la antiquísima y manida frase novelera “como vaya viniendo, vamos viendo”, lo cual consagra a la clase en el poder como “los más preparados para dirigir el país”, con los entusiasmados aplausos de seguidores venidos a menos. Por cada torpeza piden auxilio a otros, incluido el Papa, solicitan intervención en la solución del problema del día, para dejar al espectador con el clarísimo entendimiento de la poca capacidad para resolver. La iglesia deja a un lado su rol de evangelizar y propagar la palabra de Dios, incursiona en la política y toma entre ratos el papel de Pilatos.
La tribu no resuelve y busca a similares, apache o piel roja, recapturan la agenda oxidada de Cuba con dos ancianos en sombría senilidad, quienes exigen trueque de especialistas a cambio de más petróleo, ellos a su vez ordenan una pensión miserable para tapar el desfalco que hacen a cada venezolano. Plantean la gestión pública de manera que se convierta en otro escaparate como alternativa en lugar de una vía de solución para el mejoramiento de vida. Aparece en escena el gigante en tamaño con un severo síntoma de enanitis cerebral, ¡Que terrible enfermedad ésta! , sobretodo porque no existe la medicina para transformar la salud dañada debido a locura emocional y obesidad cuchufleta.
Todo sucede muy rápido en la burlesca pantomima que comenzó y terminó con aquel delirante personaje llevado de la mano de un guión en el que se incluía a Caín y Abel, actualizado en el mausoleo Tropicana de La Habana. El hígado se revienta porque la mayoría no quiere ser gobernada por bichos que producen bilis en exceso, con estúpidas consignas, mohosas ideas que inflaman la tiroides y produce espasmos en la zona de tolerancia. Se ha perdido el sentido de la realidad para dar paso a brutales maneras de convivencia, donde el asesinato crea intimidación y favorece la inseguridad económica y social.
Se termina el inventario de alimentos, venezolanos como judíos errantes van en busca de algo para sobrevivir. La gente desolada acude a los sitios menos indicados para vaciar sus angustiosos problemas en búsqueda del arca perdida. La ciudad se va quedando sola. Los vehículos no tienen gasolina, cauchos, ni otros repuestos que los echen a rodar. La ignorancia no va acompañada de una guía para estar en los organismos apropiados y obligados a solucionar problemas de los que sufren. En la locura colectiva aparecen nuevos actores que van deambulando por barrio, calles y avenidas, buscando votos y en tal forma reiniciar nuevos negocios en el mercado de las leyes. La crítica especializada informa que se trata de una obra demencial, donde no se aprecia el mensaje apropiado ante la crisis devastadora que existe en el país. Aparece el fenómeno de la emigración y en sonoras exclamaciones “me quiero ir, me quiero ir”, el país va quedando peligrosamente desahuciado ante los ojos del mundo.
Como colofón, la trama sorprende con un individuo preocupado por el deterioro y plantea una reingeniería en el país. No es lo que debe ser, pero es lo que se debe hacer y así frenar la proliferación de incapaces, bandidos, ladrones, homicidas y los narcotraficantes ubicados en cargos claves para mantener la economía paralela. La comunidad harta de ineptitud toma medidas a su antojo para hacer justicia en sus poblaciones. Entre tanto martirio, sorprende que actores y receptores, dejen a un lado los aplausos, algunos mueren de la risa, otros del hambre, explota el país y nace la nueva república.
@susanamorffe
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